Esta tarde, a eso de las cinco y media, cuando las nubes se habían cargado y el viento se empezaba a enfriar, fuimos a La Giralda con V., los dos con la idea fija. Dos churros con dulce de leche por cabeza. ¿Ustedes pueden creer que nos trajeron los churros calentados en el microondas? La última vez que me había pasado algo parecido fue cuando pedí unos ravioles en una pulpería en Larroque, un pueblito diminuto en Entre Ríos conocido por haber sido pago de Yabrán y de María Esther de Miguel. Me trajeron los ravioles, sí, pero en lugar de ser caseros como los que me imaginaba por la pinta del boliche llegaron unos de una fábrica de pastas -apuesto que de Gualeguaychú- empeorados con salsa pomarola de lata arcor.

En el Topo esto no pasa!!
Que en La Giralda te den churros recalentados en microondas es tan penoso como que…
Ufa, se me escapa la comparación.
Como que en Los inmortales te den pizza recalentada …. ¡¡¡ la harina en el microondas es babosa .